Chocolate para la belleza

Publicado el: 15 Feb 2007

El chocolate es un dulce muy gustado por todas, pero también puede ser un aliado para la belleza de su piel.

Por Karen Marín
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Fotos de Kurt Aumair

Fueron los españoles que llegaron a nuestro continente, hace más de 500 años, quienes luego llevaron por el mundo el chocolate, fruto cuya semilla era utilizada como moneda por muchas comunidades indígenas.

Sin embargo, hoy por hoy, el chocolate es mucho más que un delicioso capricho para el paladar. Ahora se conoce mucho acerca de sus propiedades: entre ellas, que es un excelente aliado para la piel, la salud, la belleza y hasta para la felicidad.

Diversos estudios científicos han concluido que el chocolate es rico en oligoelementos como el calcio y el potasio, convirtiéndolo así en un excelente antioxidante. Además, ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares ya que gracias a sus propiedades mejora la elasticidad de las venas y, por lo tanto, la microcirculación sanguínea, lo que, a su vez, combate la celulitis.

También se le atribuyen propiedades estimulantes porque reanima y reconforta el cuerpo al aumentar los niveles de serotonina; por lo tanto, es una muy buena terapia para subir el ánimo y ayuda a eliminar la fatiga.

Su composición original contiene hidratos de carbono, proteínas, minerales como el potasio, el fósforo y el magnesio, y vitamina B1 y ácido fólico.

En todas partes

Pero el verdadero

boom del chocolate está ahora en los spas y centros de estética, ya que por sus propiedades hidratantes y emolientes la "chocolaterapia" es el último grito de la moda para embellecimiento.

De la misma forma que las piedras, las algas o el barro, el chocolate llegó al mundo de los tratamientos de belleza para quedarse. Los expertos en la materia aseguran que baños y masajes de chocolate, nutren e hidratan la piel al tiempo que eliminan el estrés y el mal humor.

Por eso el chocolate, de la mano con las terapias alternativas, ha revolucionado el mundo moderno, al tener efectos positivos sobre la salud mental.

De ahí nació la idea de ofrecer al público una amplia variedad de productos de chocolate. Además de las tradicionales golosinas, ahora los puede encontrar en forma de jabón, en cremas, burbujas, cremas exfoliantes, sales, aceites para masajes y tratamiento para labios.

Mucho más

Además de sus usos para la belleza y la cocina, otras investigaciones han demostrado que el chocolate contiene sustancias químicas que ayudan en la prevención de enfermedades del corazón y hasta de algunos tipos de cáncer. Sobre todo, el chocolate amargo extraído directamente del cacao, pues tiene mejores propiedades antioxidantes.

Pero eso no es todo, como resultado de diversas investigaciones, los científicos han cuantificado los beneficios de este producto originario de América.

Por ejemplo, el cacao (materia prima del chocolate), posee agentes antibacteriales muy efectivos contra las caries. Además, la mantequilla de coco del chocolate, contiene ácido oleico, una grasa monoinsaturada que puede elevar el colesterol bueno –las personas que comen chocolate habitualmente viven un año más que quienes no lo hacen–, ayuda a mantener los vasos sanguíneos flexibles y eleva los niveles de serotonina en el cerebro, proporcionando una sensación de bienestar.

Como si fuera poco, también han perdido vigencia algunas conclusiones negativas que lo asociaban con el acné, cierto tipo de adicción (como pasa con el café) o la hiperactividad.

Muy atenta…

Aunque cada día se conocen más beneficios de esta fruta, ¡no hay que bajar la guardia! Existe una diferencia muy marcada entre el cacao o chocolate sin "procesar" y el chocolate comercial el cual está, generalmente, mezclado con leche. Este contiene muchas calorías, grasas saturadas y azúcar, por lo que no hay que abusar de su consumo, para evitar, colesterol alto y esas libritas de más.

También se sabe que es un enemigo acérrimo de las personas que padecen de jaqueca, pues sus ingredientes estimulan los dolores de cabeza.

 
 
 
 

  

 

¿Cuál es la diferencia?

Chocolate negro: (llamado también chocolate fondant; chocolate amargo; chocolate bitter; chocolate amer; chocolate puro) es el chocolate original, pues es el resultado de la mezcla de la pasta y manteca del cacao con azúcar, sin agregar ningún otro producto (excepto el aromatizante y el emulsionante). Un chocolate negro debe presentar una proporción de pasta de cacao mayor al 50% del producto pues es a partir de esa cantidad cuando el sabor amargo del cacao empieza a ser perceptible.

Chocolate de cobertura: lo utilizan los chocolateros y los pasteleros como materia prima. Puede ser negro o con leche, es un chocolate con una proporción de manteca de cacao de alrededor del 30% (el doble que en los otros tipos de chocolate).

Chocolate de taza: es el chocolate negro (normalmente, con una proporción de cacao inferior al 50%) y azúcar.

Chocolate con leche: es el derivado más popular del cacao. Es básicamente una golosina, (la proporción de pasta de cacao está por debajo del 40%). Como su nombre indica, su composición incluye leche en polvo o condensada.

Chocolate blanco: esta variedad no es estrictamente chocolate, pues carece en su composición de la pasta de cacao, que es la materia que aporta las propiedades del cacao. Se elabora con manteca de cacao (por lo menos, el 20%), leche (en polvo o condensada) y azúcar. Es un producto muy energético y dulce.

Chocolate relleno: es una cubierta de chocolate que recubre frutos secos (avellanas, almendras).

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