Consecuencias sociales del papiloma humano

Publicado el: 10 Sep 2013

Las lesiones en el cuello del útero debían ser mi mayor preocupación, sin embargo importó más el estigma social por padecer una enfermedad que se transmite mediante contacto sexual.

Por Maricel Blanco
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Fotos Shutterstock.com

Que te diagnostiquen Virus del Papiloma Humano (VPH) no es solo un asunto de salud; es, también, una condena social.

El VPH se transmite por contacto sexual, que no necesariamente tiene que incluir el coito. Besos y caricias íntimas pueden pasar el virus de una persona a otra. Sin embargo, no deja de ser una enfermedad de transmisión sexual y, por lo tanto, una cochinada, porque, en pleno siglo XXI, el sexo sigue siendo una cochinada.

"Tenés una lesión en el cuello del útero, parece ser leve, la biopsia nos va a confirmar el diagnóstico y lo que yo recomiendo es hacer una cirugía para retirar las células afectadas", dijo el médico con un tono de voz pausada y el tacto conseguido después de diagnosticar lo mismo a decenas de veces a mujeres de todas las edades.

De no haber asistido a consulta médica, las lesiones en mi cuerpo se pudieron haber seguido desarrollando hasta convertirse en cáncer.

El 80% de la población sexualmente activa tiene en su organismo el VPH y el 97% de quienes desarrollan las lesiones son mujeres, porque nuestro útero contiene el ambiente perfecto -cálido y húmedo- para que el virus se desarrolle. Mientras los hombres suelen ser simples transmisores, nosotras somos las más afectadas y las más juzgadas.

Soledad y miedo: eso sentía mientras el médico me hablaba de técnicas, procedimientos, peligros, cuidados y estadísticas. Soledad y miedo: ¿qué dirá papá, qué dirá mamá, se enojarán o me darán un abrazo, alguien me acompañará a la cirugía, alguien me dará la mano, alguien se atreverá a juzgarme? Tantas dudas tan injustas. 

En un estudio hecho por una estudiante universitaria a pacientes con el virus, se determinó que las mujeres suelen sentir rechazo y vergüenza. ¿Rechazo y vergüenza por haber disfrutado de su sexualidad? Sí, porque aún es un tema tabú.

¿Irresponsabilidad? No necesariamente: el preservativo solo protege del VPH en un 70%. Finalmente, con algo de paciencia, comprensión y respeto, mi familia comprendió que ser mujer y ser soltera, no es sinónino de ser asexuada.

Finalmente, alguien me dio la mano mientras el médico removía un centímetro de grosor del cuello de mi útero. Finalmente, no estaba sola ni con miedo.

Mi desenlace feliz, no borró algunas de las preocupaciones. La experiencia me hizo reflexionar sobre tantas jóvenes y tantas niñas que no cuentan con el apoyo familiar o la revisión médica adecuada porque se sigue pensando que las mujeres jóvenes y solteras son y serán castas, a pesar de que las estadísticas nos dicen lo contrario.

Ahora hay más información e incluso vacunación preventiva. ¿Cuántas madres se habrán preocupado por vacunar a sus hijas de nueve años en adelante? Sospecho que son pocas porque el sexo, en pleno siglo XXI, sigue siendo una cochinada y a nadie le gusta pensar que sus niñas tendrán sexo.

 

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