Educación y apoyo familiar resultan indispensables para impulsar a más mujeres a estudiar ingeniería

Publicado el: 22 Nov 2013

Ministerio de Ciencia y Tenología (MICIT) busca inspirar a mujeres por medio de la historia de ocho científicas y tecnólogas.

Por María Fernanda Cruz
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Foto de María Fernanda Cruz

“Estudien ingenierías, no se van a arrepentir”. Esta es la consigna de las ocho científicas y tecnólogas reunidas por el Ministerio de Ciencia y Tecnología este jueves 21 de noviembre, en la charla “Científicas y Tecnólogas Costarricenses: Aportes al desarrollo”

Su intención es inspirar a las jóvenes de colegio para que cada vez más mujeres se incorporen a las filas de la ciencia y la tecnología. Y para ello, creen que es indispensable una educación pública que las impulse por medio de laboratorios y profesores entusiastas.

Esa es la experiencia de Rocío Briceño, primera gerente en Costa Rica para Softek e hija de la educación pública. Ella asegura que nunca sintió ningún desfase en la universidad por provenir de un colegio del Estado y cree que es indispensable fomentar las políticas estatales enfocadas en colegios académicos, técnicos y científicos.

El apoyo familiar también se vuelve irremplazable para que las mujeres se sientan inspiradas a estudiar ciencias.

“En mi familia nunca me dijeron que yo no podía hacer una u otra cosa. Desde pequeña me enseñaron a que yo era igual a los demás”, enfatizó Adriana Nanne, ingeniera biomédica de Boston Scientific.

Entonces ¿por qué no nos hacemos ingenieras? 

Una investigación del Semanario Universidad comprobó a principios del 2013 que las mujeres seguimos estudiando carreras estereotipadas como “femeninas”. Por ejemplo, de cada diez estudiantes de ingeniería en computación o ingeniería eléctrica, solo una es mujer. Pero en otras carreras, como trabajo social o preescolar, la cifra se revierte.

A partir de sus historias de vida, las conferencistas trataron de inspirar y convencer a los jóvenes de la necesidad de contar con más ingenieros en el país y la facilidad de encontrar empleo.

 "No se requiere ser superdotada para estudiar ingeniería, pero sí se requiere esfuerzo, dedicación y sobre todo, perseverancia", explicó Leonora de Lemos, ingeniera mecánica de la Universidad de Costa Rica.
 
Aunque sus énfasis han sido muy distintos, las ocho mujeres coinciden en algo: estudiaron para tratar de entender mejor el mundo.

“La belleza del mundo no está completa sin los microorganismos que estudiamos todos los días”, explicó la nanotecnóloga Sindy Chaves, quien acaba de patentar una tecnología que detecta si la carne empaquetada tiene bacterias que impiden su consumo.

 

 

 

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