Ejercicios para tu cerebro

Publicado el: 24 May 2012

5 prácticas que te harán tener una mente ágil y mejorar tu memoria.

Por Mónica Morales
Más notas del autor
Foto de conrado / Shutterstock.com

¡Cómo ha cambiado nuestro cerebro! Antes nos sabíamos de memoria los números de teléfono de familiares y amigos cercanos; hoy todos los contactos están almacenados en la memoria del teléfono celular.

Te sabías las direcciones, ya no es necesario, solo basta con encender el GPS. Te sabías todo sobre las palabras agudas, graves o esdrújulas; ahora pasamos el corrector de ortografía de la computadora. Nos esforzamos menos para retener ciertas informaciones que se encuentran rapidísimo en motores de búsqueda como Google. En fin... La tecnología nos ha ayudado pero también ha hecho cerebros más vagabundos.

Si estimulamos el cerebro al máximo, podemos aumentar el rendimiento mental y tener una mente ágil. Algunos ejemplos para lograrlo son:

1. Hacé una cosa a la vez. Terminá una conversación antes de responder un mail importante o apagá el celular durante el almuerzo. Esto te ayudará a concentrarte más en las cosas. Solo se pueden llevar a cabo varias actividades al mismo tiempo si están automatizadas porque exigen poca atención, por ejemplo, conversar y lavar los platos.

2. Adoptá un hobby. Las actividades que exigen tiempo y paciencia mejoran la concentración, ya se trate de la lectura del periódico, comenzar a aprender un instrumento musical o regresar a las aulas.

3. ¡Ojo con tus ojos!. ¿Te distraés hasta con una mosca? Intentá este ejercicio para focalizar la atención: Dejá que tu mirada recorra el lugar donde estás pero haciendo conciencia de cada uno de los movimientos que hace. Si volvés a ver para arriba, pensá: “estoy viendo para arriba”. Aunque no lo creas, pasados cinco minutos podrás volver a tus labores más concentrada.

4. Hacé asociaciones de ideas. ¿Sos pésima para recordar nombres? Asocialo con algo, por ejemplo, si querés recordar el nombre de Tomás, podés asociarlo con la T de Tomate. Imaginate a Tomás comiendo un tomate y así será más fácil asociar el nombre con su cara.

5. Rompe tu rutina. Usá diferentes rutas para ir a tu casa o tu trabajo, cambiá el orden de las cosas en tu escritorio, cambiá el orden al hacer tus labores... ¡Rompé el piloto automático!. Nuestra mente necesita novedades y variedad porque la rutina moviliza poco al cerebro, mientras que las tareas nuevas incrementa la actividad cerebral.

0
Su voto: Ninguno
Más notas del autor
Tags: