El yin y el yang en la alimentación

Publicado el: 14 Oct 2013

Entender el equilibrio del cuerpo y su relación con los alimentos y nuestro entorno es básico para encontrar un balance en nuestra salud física y mental. 

 

Por Shirley Ugalde
Más notas del autor
Fotos Shutterstock.com

 

Según la medicina tradicional China, los desequilibrios entre el yin y el yang en el cuerpo nos   provocan enfermedades y problemas emocionales. 

La teoría del yin y del yang plantea que en relación a cada fenómeno natural existe un fenómeno opuesto que lo complementa. Así, mientras el yin se asocia al frío, la oscuridad, la noche y lo femenino, el yang se relaciona con el calor, la luz, el día y lo masculino. Yin y yang siempre estarán relacionados entre si, porque son yin en relación a yang, y yang en relación a yin.  Sin embargo, los extremos no existen, y todos los fenómenos poseen aspectos del yin y del yang.


Frío, caliente, neutro...

Todos los alimentos contienen aspectos yin y yang, aunque en algunos predomina una de estas dos categorías. Para entender cómo trabaja, es importante conocer las pautas de su funcionamiento. El sabor y la naturaleza de los alimentos son dos conceptos clave. Los alimentos yin suelen ser fríos, suaves, húmedos, hidratantes y de color oscuro. En este grupo se incluyen los alimentos acuáticos como las algas y el pescado, otros de origen animal como el pavo, el conejo y el cerdo, aquellos que crecen en la oscuridad o bajo tierra, como la cebada, las raíces (yuca, camote, tiquisque, etc), los hongos, y toda una serie de frutas como el tomate, el banano, el limón, la toronja y la sandía.

Los alimentos del grupo yang se caracterizan por ser cálidos, secos, duros y con un color más bien claro. Los alimentos yang crecen sobre la superficie del suelo y en ambientes luminosos. Entre ellos destacan algunos mariscos como los mejillones y los camarones; carnes como el pollo y todo un repertorio de frutas y verduras como el ajo, los espárragos, el apio, el perejil, el puerro, la albahaca, la canela, el clavo, el culantro, el comino, la soya, el chile dulce, los albaricoques, las cerezas y los melocotones.

¿A qué sabe el sabor?
El sabor de un alimento se refiere al gusto particular que nos produce al ingerirlo. Pero desde la Medicina Tradicional China, implica la reacción que produce en nuestro cuerpo. Con este enfoque reconocemos cinco sabores básicos: el ácido, el amargo, el dulce, el picante y el salado. De los cuales los alimentos dulces son los de mayor peso, pues generan un efecto armonizador. El ácido astringe, el amargo seca, el picante dispersa y/o calienta y el salado ablanda las durezas.

Es importante recalcar el concepto de sabor dulce nutritivo, y diferenciarlo del sabor dulce tóxico. Los alimentos dulces nutritivos son en su mayoría las verduras, algunas frutas y los cereales (el maíz, la quinoa, el trigo, la avena, etc.). En cambio los alimentos preparados o endulzados con azúcar, fructuosa, sacarina o cualquier otro endulzante, sea natural o químico, están fuera de la clasificación de sabor dulce nutritivo, pues su consumo puede debilitar el organismo.

Por otro lado, tenemos el concepto de la naturaleza de los alimentos, que se refiere al efecto que los alimentos producen en la temperatura corporal. Los alimentos tibios y calientes aumentan la vitalidad y la temperatura corporal, el Yang. Por el contrario, los alimentos frescos y fríos disminuyen el calor, nutren los líquidos orgánicos y la sangre. Aumentan el Yin. Los alimentos neutros, en cambio, ayudan a conservar el equilibrio calórico y armonizan el cuerpo. Por lo que también deben ser la base de nuestra alimentación.

La alimentación es la fuente que nutre al cuerpo, pero debemos tomar en cuenta que cada persona es diferente y por lo tanto la dieta no puede ser igual para todos. La dietoterapia energética de la Medicina Tradicional China nos enseña a regular la ingesta de alimentarnos conforme nuestras propias necesidades.

Para determinar la cantidad de alimentos dulces, ácidos, amargos, picantes o salados, o la naturaleza, adecuados para cada persona, la dietética energética china toma en cuenta las necesidades internas de cada persona como su actividad física, estado de salud, estrés o incluso, las emociones, pero también se evalúan variables externas, tales como las estaciones del año, el clima o la humedad.

Los alimentos yang aumentan la vitalidad y la temperatura corporal, mientras que los alimentos yin disminuyen el calor y nutren los líquidos orgánicos y la sangre. La cantidad de alimentos yin o yang debe determinarse según necesidades personales.

 

0
Su voto: Ninguno
Más notas del autor
Tags: