Los niños y jóvenes no son adultos en vías de desarrollo

Publicado el: 16 Aug 2013

La primera Conferencia Regional de Población y Desarrollo abrió un espacio privilegiado a la población joven, sector que conoce y defiende el ministro de educación Leonardo Garnier.

 

Por Thaís Aguilar
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Foto Unfpa

Los años que lleva al frente del Ministerio de Educación, Leonardo Garnier, definitivamente lo han hecho afecto a la juventud; a todas luces es un líder nato para jóvenes de todas las edades tal y como quedo demostrado en sus intervenciones en la Primera Conferencia sobre Población y Desarrollo de América Latina y el Caribe, convocada por la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), el Fondo de Población de Naciones Unidas (Unfpa) y el gobierno de Uruguay.

Los temas álgidos de esta reunión, siempre en torno a los derechos sexuales y reproductivos, el acceso a información clara y servicios de salud reproductiva para jóvenes, especialmente adolescentes, fueron abordados por Garnier con una buena dosis de humor, conocimiento y sencillas y geniales anécdotas, todas vividas por su contacto permanente con la juventud costarricense.

En esta entrevista exclusiva para Perfil, detalla algunas de sus impresiones sobre esta Conferencia, vital para la región debido a las nuevas políticas de desarrollo que se procuran para los próximos 20 años.

P-- ¿Cuál es su balance de esta reunión en materia de salud sexual y reproductiva enfocada en las personas jóvenes? ¿Cómo podemos avanzar socialmente ante el miedo social ante la autonomía sexual de la juventud, que demanda abiertamente este sector de la población?

R-- Este es un tema al que se le tiene mucha resistencia, pero sentí lo mismo que nos pasó en Costa Rica con los programas de educación sexual, como que todo el mundo tenía mucho miedo de que eso se fuera a plantear y una vez que se plantea, se ve que la mayoría de la gente ya estaba de acuerdo, el paso del tiempo hace que la gente vaya reconociendo que la sexualidad es un tema de la vida cotidiana y que el supuesto alboroto hormonal que provocaría dotarlos de información, no es tal porque ya la adolescencia es, naturalmente, un alboroto hormonal. Es preferible que sea con educación que sin ella. Encontré unanimidad en esta reunión de que debe haber educación sexual y fue bien visto el enfoque costarricense de no centrarse en la salud sexual y reproductiva, sino de que la salud sexual tiene que ver con la afectividad y la vida.

"En esta reunión, los grupos de jóvenes insistieron en que lo que se decida por ellos, se haga en función de lo que son --infantes y adolescentes--, no verlos en función de lo que hay que hacer con ellos para que sean adultos 'funcionales'. Y en eso coincidimos con lo que hemos hecho en Costa Rica, que sea un periodo de construcción de la identidad, de la autonomía, de identidad, de respecto y aprecio por las diferencias pero como jóvenes, no como decía Mafalda, que un niño es un adulto en vías de desarrollo".

P-- Se sabe que las personas adolescentes postergan su iniciación sexual en el tanto en que reciban información amplia, clara y de manera transparente sobre la sexualidad. ¿Con los programas de educación para la sexualidad del MEP han podido registrar algún cambios en la disminución de embarazo adolescente y las infecciones de transmisión sexual (ITS)?

R-- Lo que más me sorprende aun es que haya personas que crean que la educación sexual provoca esas cosas, pero las estadísticas demuestran totalmente lo contrario, a mayor educación sexual menos embarazo adolescente. La reacción de todos ha sido muy rápida y positiva, los docentes están muy contentos y los estudiantes también, pese al cambio del programa. Hemos procurado cambiar la forma de enseñar y son temas que se tienen que discutir en clase y abrirles ese espacio a los jóvenes para hablar del noviazgo, el embarazo, del desamor, del que es gay, de las relaciones sexuales...

"Hace unas semanas le pregunté a una chiquilla que se me acerco, que había significado para ella el programa de afectividad y sexualidad y me dijo: 'importantísimo porque, finalmente me di cuenta, de que no tenían razón las amigas de mi mamá, que cuando yo les preguntaba que era ser mujer, ellas me decían: 'espérate a que tengas hijos para que sepas'; ya ahora me queda claro que una no tiene que tener hijos para ser mujer, ¡yo soy mujer!'

"Cuando uno ve cosas tan elementales, uno dice, sí hacia falta un espacio para hablar de esto y a los padres de familia les da mucho miedo hablar de ello".

 

P-- Su posición en esta reunión ha tenido una sin igual acogida y ha sido muy refrescante, y ha tenido mucha popularidad en redes sociales. ¿Qué nos dice al respecto?

R-- Estos temas (de sexualidad y de población) suelen tratarse de una forma muy académica y en eso Naciones Unidas, que ha jugado un gran papel, tiene que ser políticamente correcto y uno lo entiende por el balance entre países que debe haber, pero en el tema de sexualidad no se puede hablar de "salud sexual y reproductiva" porque la sexualidad va más allá de la salud; los seres humanos no tenemos relaciones sexuales por salud, ni siquiera para reproducirnos, la verdad es que las tenemos porque son placenteras y esa es la naturaleza humana, pero parece que es muy raro decirlo. Por eso la metáfora del chocolate, uno se lo come porque es rico, no porque es bueno para la salud. Al igual que uno come porque es rico comer, no sólo por el valor nutritivo de la comida. La comida tiene riesgos y el sexo también, por eso insistí mucho en que los riesgos de la sexualidad no son sólo riesgos de salud sino los emocionales, el daño que se hacen los adolescentes con relaciones humanas mal llevadas, de abuso, de acoso, de dominación, de violencia, eso te genera no sólo una adolescencia muy amarga sino montones de problemas que vas a arrastrar toda la vida.

"Un estudio que se se hizo en Estados Unidos sobre los efectos de la adolescencia en la vida adulta y los temores, concluyó que el 75% por ciento de los temores de los adultos se originan en la adolescencia, entonces uno piensa como un periodo de la vida que dura unos cinco o seis años te genera esa cantidad de temores... Creo que realmente hay que tomarse en serio que así como se  sistematiza la enseñanza de las matemáticas, así hay que organizar la enseñanza de aprender a convivir, es mucho más difícil aprender a convivir con los demás que aprender matemática y eso hay que incorporarlo a la educación y conversar mucho al respecto. Se ha perdido la educación como diálogo, como lo hacía Sócrates".

P-- Podría explicar el concepto del bono demográfico y la urgencia de que los Estados deben impulsar reformas fiscales para garantizar la educación de las futuras generaciones.

R-- Se ha hablado mucho del bono demográfico desde hace unos 15 años y consiste en que baja el ritmo de crecimiento de la población y, de hecho, se ha reducido drásticamente la población infantil y juvenil en América Latina, ya empieza a haber menos niños y jóvenes que hace cinco años y eso tiende a dar la impresión de que ahora tenemos más recursos para los jóvenes, cosa que no es cierta; el bono demográfico no nos da más recursos, nos da menos niños y jóvenes entonces los recursos que tenemos alcanzan más, pero aún así cuando uno ve los vacíos que hay en educación, salud y recreación, se da uno cuenta que América Latina tiene que invertir más y la única forma para hacer todo eso es que las economías tienen que crecer y los impuestos tienen que aumentar, porque si esas dos cosas no pasan, por más documentos y demandas que hagamos, no va a haber más plata.

"La gente del sector económico piensa mucho en esos temas pero no lo aplican siempre al sector social y la gente del sector social piensa que debería haber más recursos pero no piensa de donde tienen que venir, así que hay que juntar ambos sectores. La gente quiere educación pública de la calidad de la de Finlandia, pero ese país invierte por estudiante cinco veces más de lo que invierte América Latina, su Producto Interno Bruto (PIB) es como tres veces el nuestro y los impuestos no son el 13% sino el 35%, lo que les permite invertir mucho más.

"En Costa Rica nos ha ido muy bien porque en los últimos seis años el presupuesto de educación pasó de 4.7% al 7% del PIB, vamos hacia el 8% y es importante que las sociedades entiendan que estas cosas se tienen que financiar. El Banco Mundial y el BID (Banco Interamericano de Desarrollo) comienzan a hablar de  fondos de inversión social después de la crisis de los años 80 y empiezan a financiarlos con préstamos y recursos extra presupuesto, y en Costa Rica ya teníamos el Fondo de Asignaciones Familiares desde los años 70 que lo fundó José Figueres Ferrer y desde el principio se financia con impuestos y con presupuesto. Entonces, entender esa visión de largo plazo es lo que te garantiza una visión social sólida y por eso es muy importante que la CEPAL este metida de lleno en esta conferencia, porque es un organismo que tiene eso muy claro".

P-- ¿A qué atribuye el miedo adulto a los nuevos comportamientos y formas de comunicación de las personas menores de edad? ¿Cómo romper esa barrera generacional ante jóvenes tan multitasking?

R-- Siempre las generaciones han pensado que las generaciones siguientes son un desastre. Y si los jóvenes no significaran esa ruptura yo me asustaría el día en que una generación diga que buena es la generación que sigue. Veo que los chiquillos de hoy son mejores que nosotros, son mucho más abiertos, la relaciones de mujeres y hombres son mucho más transparentes, no quiere decir que no tengan problemas, tienen una conciencia ambiental que nosotros nunca tuvimos, que los adultos crean que no les interesa la política no es cierto, lo que pasa es que la ven distinto de como la vimos nosotros.

"El mundo de hoy es mucho más complicado y no hay utopias tan claras --aunque eran muy equivocadas (risas)--, es preferible estar más o menos en lo correcto que estar exactamente equivocado y nosotros pasamos con una certeza de lo que había que hacer, que no era así...

"Y el tema de la tecnología es fundamental porque a las nuevas generaciones les tocó nacer en lo que probablemente será la revolución científica y tecnológica más grande de la historia, que esta apenas empezando. Se pierden algunas cosas pero se ganan otras, ahora debemos tener mucho más capacidad para interpretar el conocimiento, el riesgo con los jóvenes es eso, una saturación de información y de imágenes sin capacidad para interpretarla y ese es un reto para el sistema educativo, los profesores deben guiar a los muchachos en como interpretar esas cosas.

"Los libros de texto me parece que debieran tender a desaparecer porque ya no tienen sentido, este mundo de ahora es para trabajar sobre preguntas, sobre resolver colaborativamente problemas y discutir montones; mucho networking y redes planetarias y eso hace a los jóvenes mucho más tolerantes, disfrutan más de las diferencias.

"Cuando Hernán González fue ministro de cultura (1982-1986), escribió un artículo en La Nación que se llamaba "El ocio y el negocio" y decía que estábamos acostumbrados a que el ocio era malo y el ocioso vagabundo y demás y que el negocio es la actividad positiva, creativa; pero que los romanos consideraban que el ocio era lo que tenía sentido en la vida y el negocio es la negación del ocio, es lo que usted tiene que hacer, lamentablemente, para tener derecho al ocio y yo nunca había pensado en el sentido de esas dos palabras, es tan obvio... Es cierto y esta bien que hay que trabajar, ser disciplinado y esforzarse pero es para algo, es para una vida que tenga sentido, significado que sirva a los demás y podás disfrutar. Hay que recuperar el disfrute de la vida y este es un reto para los jóvenes porque estamos en una sociedad de consumo rapante y los jóvenes deben aprender a disfrutar de un atardecer y de las cosas simples".

 

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